Cubierta de la novela La receta que nadie escribió, de David Maroto Avilés.

Novedad · Novela independiente · Preventa

La receta que nadie escribió

Una historia sobre lo que nos cuida, incluso sin saberlo.

A veces, cuatro palabras bastan para abrir una puerta que llevaba años cerrada: pan, leche, azúcar y canela. Tomás descubre que también puede dejarse cuidar y mirar de otra manera su propia historia.

Preventa disponible. Lanzamiento previsto: 25 de noviembre de 2026.

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lunes, 6 de abril de 2026

DIA DE RECOGER LA MONA DE PASCUA

 Hoy en Reus las calles respiran un poco más hondo. El lunes de Pascua no se parece a los otros lunes: es un día que se toma su tiempo, como si el mundo se hubiera acordado de bajar un poco el ritmo. No hay prisas urgentes, ni agendas que no puedan esperar. Solo la calma de un festivo que sabe a domingo alargado.


En la cocina, el aire también cambia. El horno se enciende con otra intención: no es solo para cocinar, es para celebrar. Un huevo, un trozo de pan, un dulce sencillo… se convierten en gestos pequeños de gratitud. En el Mundo Canela, la Pascua no pide grandes alardes, sino cercanía. Es la excusa perfecta para sentarse a la mesa con uno mismo, con la familia, con la memoria de los que ya no están pero siguen ocupando silla.


Este lunes esconde algo bonito: nos recuerda que el descanso también puede ser fiesta. Que no hace falta correr hacia el futuro para que el día valga la pena. A veces, lo más importante es detenerse. Mirar alrededor. Notar que el sol entra de otra forma, que el tiempo se estira, que la ciudad se permite un respiro colectivo.


En Reus, el lunes de Pascua huele a pan recién hecho, a café compartido, a voces que se cruzan más despacio por la calle. Es un día que invita a hacer menos y habitar más. No tanto para rendir, sino para recordar quiénes somos cuando nadie nos mira: cuando el trabajo se calla, cuando el reloj se ralentiza, cuando el corazón se queda mirando por la ventana.


Tal vez, por eso, este lunes sea un buen día para escribir. Para encender una luz tenue, sacar un cuaderno y dejar que salga lo que quiera. No es necesario que sea perfecto, solo honesto. Un texto corto, una carta al niño que fuiste, una nota para ti mismo. Pequeños rituales de Primavera interior que se celebran sin necesidad de altavoces.


Que este lunes de Pascua en Reus sea un recordatorio dulce: que la vida también puede ser sencilla, cálida y lenta. Y que, en medio de tanta agilidad impuesta, el descanso consciente es también un acto de rebeldía amorosa.


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