
Novedad · Novela independiente · Preventa
La receta que nadie escribió
Una historia sobre lo que nos cuida, incluso sin saberlo.
A veces, cuatro palabras bastan para abrir una puerta que llevaba años cerrada: pan, leche, azúcar y canela. Tomás descubre que también puede dejarse cuidar y mirar de otra manera su propia historia.
Preventa disponible. Lanzamiento previsto: 25 de noviembre de 2026.
Descubrir el libro¿Por qué existe Universo Canela?
Porque algunas historias merecen ser contadas despacio.
Porque la memoria también necesita un hogar.
Porque los libros pueden seguir abrazándonos cuando todo parece haberse roto.
Universo Canela es un refugio para quienes aún creen en las palabras, en los recuerdos y en la belleza de las cosas sencillas.
Una historia que también se escucha
La radio, un hilo al mundo. Pulsa reproducir cuando quieras escuchar el audio de bienvenida a Universo Canela.
El audio no se inicia automáticamente. Abrir el reproductor en otra pestaña.
Comparte este rincón
miércoles, 13 de agosto de 2025
martes, 12 de agosto de 2025
SOL DE AGOSTO
Bajo el sol de agosto ☀️
Hoy, el calor se mete hasta en los rincones más frescos de la casa. Las persianas bajadas dejan pasar hilos finos de luz que dibujan rayas doradas en el suelo, como si fueran caminos secretos hacia el verano. Afuera, la calle respira lentamente; no hay prisa, no hay ruido, solo un silencio tibio que huele a siesta y a limonada.
El Niño Canela se sienta junto a la ventana con un vaso frío en la mano. Dentro flota una rodaja de limón que gira despacio, como si también ella quisiera descansar. No hay planes grandes para hoy, solo dejar que el tiempo se estire, que el aire se llene de recuerdos, y que la piel sienta ese abrazo caliente del sol.
Piensa en los veranos de antes: en el helado que siempre se derretía demasiado rápido, en las bicicletas que crujían bajo el peso de la risa, y en las canciones que salían de la radio y parecían hechas a medida para ese instante. Hoy, como entonces, la vida es simple y dulce, como un sorbo largo de algo fresco.
Quizá esta noche, cuando el sol se esconda y el calor afloje, saldrá a la calle con una camiseta ligera y se perderá entre las terrazas llenas de voces, buscando ese olor a pan tostado y a promesa que siempre trae agosto.
Porque al final, el verano no es un mes: es un lugar donde se guarda lo que más nos gusta recordar.
Firmado: DMA
ENSALADA DE VERANO CON AROMA DE CANELA
Ensalada de verano con aroma a canela
Hay días de agosto en los que la cocina pide ligereza.
No se trata de encender fuegos, sino de jugar con colores, aromas y texturas que nos hagan sonreír. Esta ensalada es de esas que parecen un lienzo, y que en cada bocado cuentan una historia.
Ingredientes (para 2 personas)
- 1 melocotón maduro
- 100 g de queso fresco o mozzarella
- Un puñado de hojas de espinaca o rúcula
- Unas nueces ligeramente tostadas
- Miel suave
- Una pizca de canela en polvo
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta al gusto
Preparación
- Lava bien las hojas verdes y sécalas con cuidado.
- Corta el melocotón en gajos finos y el queso en dados pequeños.
- En un plato grande, distribuye las hojas verdes, el melocotón y el queso, dejando que se mezclen de forma natural, sin rigidez.
- Añade las nueces tostadas y un hilo de miel.
- Espolvorea una pizca de canela, apenas un suspiro, para que no robe protagonismo pero deje su huella.
- Termina con un chorrito de aceite de oliva, sal y pimienta.
El momento Canela
Esta ensalada pide comerse despacio, quizás con una canción de Mecano sonando de fondo y una jarra de agua fresca con rodajas de limón sobre la mesa.
Porque agosto no se mide en minutos… sino en bocados que saben a verano.
DMA
domingo, 10 de agosto de 2025
OLOR A PAN
Las mañanas que huelen a pan
Hoy, el aire huele a pan recién hecho. No sé si es por la pequeña panadería de la esquina o porque mi memoria ha decidido abrir las ventanas de un recuerdo que guardaba doblado, como esas cartas que uno no envía pero relee de vez en cuando.
Recuerdo cuando, de niño, me despertaba antes que el sol. La casa todavía dormía y yo me asomaba a la ventana, buscando alguna señal de que el día ya había empezado para alguien. Siempre había una vecina que, con su bata de flores, salía al patio a tender la ropa. Y yo, desde arriba, pensaba que ella sabía un secreto que yo desconocía: que madrugar es como robarle minutos a la tristeza.
Hoy, mientras me preparo un café, dejo que el aroma del pan me envuelva. Me gusta pensar que hay cosas que, por más años que pasen, no cambian. Como la forma en la que una hogaza caliente entre las manos puede hacerte sentir en casa, aunque no sea la tuya.
Corto una rebanada, la unto con un poco de mantequilla y dejo que se derrita lentamente. Afuera, el mundo sigue con su prisa de lunes, pero aquí dentro el tiempo es lento, amable, como si supiera que necesito quedarme un rato más en esta escena.
Y mientras mastico despacio, pienso en todas las personas que, de una manera u otra, forman parte de este momento: quien amasó la masa, quien encendió el horno, quien plantó el trigo. Todo está conectado por hilos in
visibles que, si cierras los ojos, puedes sentir.
Hoy no voy a correr. Voy a quedarme aquí, con mi café, mi pan y la certeza de que las cosas simples son las que más nos salvan. Y si cierro un momento los ojos, quizás escuche, muy bajito, una canción que siempre me acompaña…
sábado, 9 de agosto de 2025
DOMINGO DE AGOSTO
Los domingos de agosto tienen un pulso distinto. Afuera, el calor se acomoda en las calles y dentro de casa todo huele a quietud, a ese descanso que no se compra en ninguna parte. Hoy he decidido que mi refugio sería la cocina, con las ventanas abiertas para que el aire traiga un poco de tarde y el sonido de la vida que sigue ahí fuera.
Mientras el café subía lento, puse un disco de Mecano. Sí, Mecano. Porque hay canciones que, como las especias, no pasan de moda: se guardan en el estante de la memoria y, cuando las sacas, todo vuelve. Y ahí estaba yo, removiendo un guiso ligero, pensando en que la cocina es también un reloj, un calendario emocional que te recuerda quién eras y quién eres.
En la encimera descansaba una cesta de tomates, pan tierno y un manojo de albahaca. No hacía falta más para saber que hoy comeríamos algo sencillo, pero lleno de verdad. Como la vida cuando la dejas fluir.
Quizá por eso el Niño Canela —ese que a veces me mira desde el espejo— me sonreía hoy. Como si entendiera que no siempre hay que correr, que hay domingos que se saborean como un verso bien dicho o como una nota que se alarga justo lo necesario.
Y así, entre una canción que hablaba de barcos y amores, y el aroma que salía de la olla, comprendí que estos pequeños momentos son la mejor receta para estar en paz.
🎶 Canción del día:
Mujer contra mujer – Mecano
🍴 Sabor del día:
Pan con tomate, aceite de oliva y albahaca fresca.
Coca de recapte con escalivada y sardinas: una coca para el camino
El primer fresco de octubre entra en el mercado por debajo de los toldos. En una caja, los pimientos rojos parecen guardar el último sol; al...
-
Hay días en los que todo parece avanzar sin ruido. Sin titulares. Sin aplausos. Son esos días los que más importan. Los que se viven despac...
-
❤️ SORTEO SAN VALENTÍN - 25 EJEMPLARES FIRMADOS ❤️ *El Niño que Huele a Canela* guarda el olor de tu primer amor. Ese aroma que no explica n...
.png)
.png)


