Cubierta de la novela La receta que nadie escribió, de David Maroto Avilés.

Novedad · Novela independiente · Preventa

La receta que nadie escribió

Una historia sobre lo que nos cuida, incluso sin saberlo.

A veces, cuatro palabras bastan para abrir una puerta que llevaba años cerrada: pan, leche, azúcar y canela. Tomás descubre que también puede dejarse cuidar y mirar de otra manera su propia historia.

Preventa disponible. Lanzamiento previsto: 25 de noviembre de 2026.

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¿Por qué existe Universo Canela?

Porque algunas historias merecen ser contadas despacio.

Porque la memoria también necesita un hogar.

Porque los libros pueden seguir abrazándonos cuando todo parece haberse roto.

Universo Canela es un refugio para quienes aún creen en las palabras, en los recuerdos y en la belleza de las cosas sencillas.

Ilustración en acuarela de un niño en la cama escuchando una radio durante la noche.

Una historia que también se escucha

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martes, 29 de julio de 2025

CANELA




El Niño Canela nació una noche de julio de 2023.

No como un personaje, sino como un refugio.

No como un nombre artístico, sino como una necesidad urgente de nombrarme desde otro lugar.

Un lugar donde la memoria no fuera solo dolor, sino también alimento.


Durante años guardé silencio.

Llevaba dentro un niño que nunca tuvo casa, que creció entre pasillos fríos, que aprendió a leer antes que a confiar.

Un niño que olía a canela cuando todo lo demás olía a lejía, a papeles sellados y a sopa de sobre.


Un día entendí que la única manera de no convertirme en piedra era escribir.

Y que para escribir desde la herida sin sangrar a los demás, necesitaba hacerlo desde un nombre nuevo.

Así nació El Niño Canela: como identidad poética, como escudo emocional, como puente entre el hombre que soy y el niño que aún me habita.


Este blog —y el libro que lo acompaña— es una mezcla consciente de realidad y ficción.

He narrado desde la experiencia, sí, pero también desde el deseo, la ausencia y la imaginación.

Algunos hechos ocurrieron tal cual los relato. Otros han sido transformados o reinventados para proteger a quienes estuvieron allí o para protegerme a mí.


No es una autobiografía exacta.

Es un acto de memoria emocional.

Una cocina donde se cuecen traumas, ternuras, platos sencillos y palabras con olor a infancia.


Si alguien se reconoce en estos textos, le pido que no los lea como acusación ni ajuste de cuentas.

No hay rencor aquí.

Solo un intento honesto de comprender lo vivido, de nombrar lo innombrable y de rendir homenaje a los invisibles: los niños de centros, los hijos del miedo, los que crecimos sin manual.


Este proyecto no busca incomodar a nadie, sino abrazar desde la distancia del tiempo y la lucidez que da la escritura.

No hay intención de herir, sino de curar.


Gracias por estar aquí.

Gracias por leer con el alma abierta.

Y gracias, sobre todo, por dejarme ser este niño que huele a canela… y que por fin aprendió a contarse sin vergüenza.


Con ternura y respeto,


El Niño Canela


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